Comedias románticas: veneno para el corazón

Tamara Tenenbaum reflexiona en sus libros sobre el amor y el sexo en el siglo XXI, sobre la cultura del consentimiento, sobre el matrimonio como forma creativa de destruir el amor. Patricia Escalona es también incisiva en sus planteamientos: es editora y autora de unos Juegos reunidos feministas que hacen rodar cabezas machistas con la misma gracia que contundencia. ¿Qué tienen en común estas dos autoras? El amor. O más bien, la idea de que la comedia romántica puede ser el lobo con piel de cordero de las relaciones adultas. Que una inofensiva película de domingo tarde puede ser el  veneno que se vierte en nuestro corazón (y se inculca silenciosamente en nuestros cerebros) para florecer más tarde, en nuestra vida adulta, sin que nos hayamos dado cuenta. 

De relaciones viciadas y de expectativas poco deseables hablan hoy en nuestra mesa de #VocesQueCuentan Patricia Escalona y Tamara Tenenbaum, acompañadas por la especialista en cine y comunicación y autora de Streaming Wars Elena Neira como maestra de ceremonias. 

Por esta charla van a desfilar temas como los angry little books, esa forma más bien despectiva de hablar de los primeros feminismos y los libros que los difundían. O la idea de que el amor en algunos momentos ha sido visto casi como una religión, algo a lo que había que entregarse. ¿Existe una vida plena sin amor romántico? ¿Qué modelo de amor es el que sirve para un siglo XXI en igualdad? ¿Han cambiado las cosas con el tiempo? 

Tamara Tenenbaum opina que sí hay cambios, debidos tanto a la mayor presencia del feminismo en la sociedad actual como a factores más personales: «con la edad una deja de obsesionarse de esta manera. Ese concepto del amor que una tiene a los veinte años va cambiando con la experiencia». Porque no es lo mismo perder a tu primer amor en la adolescencia, afirma, que perder al quinto, aunque quizá sea más complicado para la parte femenina de la ecuación: «si te crian para que te importe la mirada masculina… a la que pierdes eso, que es algo inevitable por ejemplo con la edad, es un momento muy duro». 

De ahí la importancia de cultivar la autoestima y el autoconcepto, algo en lo que coincide Patricia Escalona: «yo tuve la suerte de crecer en una familia en la que la belleza tenía una importancia relativa. Al contrario, a mí lo que se me criticaba era la falta de interés, la falta de inteligencia».

Sí comenta Escalona, sin embargo, que «aunque no nos venga de fábrica, la presión por ser bellas la seguimos teniendo». Puede ser una autoimposición, al ver que los compañeros de clase te miran más o menos, al ver a esa protagonista de película romántica y pensar en su físico y en el tuyo… pero la belleza sigue siendo un elemento de presión cuando se es mujer. 

Por eso es importante dejar de reflexionar a nivel individual y hacerlo más bien a nivel marco, englobar esas presiones en el conjunto de mecanismos de la sociedad, y darse cuenta de las distintas clases de veneno que pueden sernos servidas en pequeñas dosis y acabar emponzoñando nuestras vidas. Por eso tanto Escalona como Tenenbaum reclaman el papel de «la deconstrucción». Como dice Neira, «estamos constantemente intentando adaptarnos a unos cánones que no son alcanzables». Así es que parece necesario dar un paso atrás para ver de dónde salen, para analizar si es positivo o siquiera posible plantearse alcanzar esas metas, y para reclamar que en algo tan inofensivo como una comedia romántica la mujer no tenga un rol tan predefinido y acotado como pone de manifiesto el rápido análisis fílmico que nos ofrece Elena Neira: no os lo perdáis, da qué pensar. 

Por ejemplo en el cine clásico, ¿cuántas mujeres debían ser bellas y deseables para conseguir un marido? Comentan nuestras invitadas que quizás el objetivo en el 2021 ya no es ese prototípico de cazar un marido… pero las mujeres siguen teniendo el imperativo de la belleza para ser bien consideradas por la sociedad. Volvamos a la pantalla: ¿recordáis cuando Sarah Jessica Parker rompió techo al interpretar a Carrie Bradshaw en ‘Sexo en Nueva York’? Ahí lo tenéis: una mujer segura, independiente, ambiciosa y con amor al sexo como tantos hombres vienen expresando a lo largo de las décadas sin ser menospreciados por ello. Rompió techo porque ya no representaba un rol dependiente de la aceptación masculina, bastante lejos del canon tradicional que se ha venido imponiendo a las mujeres… ¿O eran en realidad sus amigas Samantha y Miranda las que se alejaban más del prototipo de “chica” busca “chico”?  

Otro personaje muy interesante en una comedia romántica que destaca Patricia Escalona es el de Reese Witherspoon en ‘Una rubia muy legal’. Interpreta a una chica que se enrola en la universidad para perseguir a su amor. Una vez allí las cosas cambian para ella, se empodera y —sin hacer demasiados spoilers— destacaremos sólo un detalle del final de la película: la que había sido su archienemiga por competir por el amor de su chico, Vivian, se acabará convirtiendo en su mejor amiga. Un precioso guiño a lo que hoy conocemos comúnmente como sororidad.  

Está claro que luchar contra los convencionalismos no es una lucha de un día. Pero reflexiones como las que nos ofrecen nuestras autoras y podemos ver reflejadas en algunas comedias románticas a poco que las veamos con otra mirada... nos sirven para recordar que cada una de nuestras reflexiones aporta, que el veneno es menos veneno si lo sabemos reconocer y que siempre es un momento genial para darle un giro al guión. ;) 

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